Una vez que sabemos qué es la nube y cuál es su funcionamiento en Internet, toca hablar de los modelos de almacenamiento disponibles para cualquier persona que los quiera contratar. Las opciones son varias y es que cada vez hay más empresas o personas físicas interesadas en hacerse con un hueco extra para toda la información que tienen y desean compartir.

En este pequeño artículo queremos estructurar de forma ordenada, todas las opciones que tienes para compartir la información que quieres que vea el resto del mundo contando además, con que tendrás un relleno virtual en el que poner todo sin necesidad de unidades externas o demás dispositivos que debes transportar hasta dónde se encuentra el ordenador.

¿Qué tipo de almacenamiento es para mi?

La cantidad de modelos de almacenamiento en la nube ha provocado un aluvión de preguntas acerca de cuál es el tipo que mejor nos viene según el uso que hacemos de Internet. Como con todo, no es lo mismo que  hagas una carga de datos voluminosa de forma diaria que casi no tengas info para compartir o guardar. A continuación, para que lo tengas más claro, te dejamos con los modelos más interesantes:

Público: Servicio en la nube que no necesita demasiado control administrativo. Con las medidas de seguridad justas, este modelo hace uso del mismo hardware para todos los usuarios así que todo aquel que se registre y con el que quieras compartir, podrá tener acceso a tus archivos. Google Drive, Dropbox o Box son algunos de los más conocidos.

Privado: Mucho más cerrado y con limitaciones, el sistema de almacenamiento privado es precisamente lo que su nombre indica. Por lo general hacemos uso de él. Por lo general se usa para medianas empresas o grupos grandes de trabajo. La información estará localizada únicamente en la red del organismo y el acceso a ella se hará desde un solo punto.

Híbridos: El sistema de almacenamiento híbrido es aquel que incluye detalles del perfil público y conjeturas del sistema privado. No se usa tanto como los demás por separado pero en ocasiones sí que viene bien. Los datos más importantes o de relevancia quedarían para en una red de acceso limitado mientras que aquellos más vanales estarían a disposición de una gran cantidad de usuarios en puntos distintos.

En los sistemas de almacenamiento como todo, es bueno escoger aquel que mejor te va según el trabajo que tengas o el uso de Internet que haces. Para las empresas la red privada está bastante bien porque se limita a esas personas que están en el proyecto mientras que a nivel usuario, un perfil público es de lo mejor que hay. ¿Has escogido ya la tuya?