Una vez que sabemos qué es la nube y cuál es su funcionamiento en Internet, toca hablar de los modelos de almacenamiento disponibles para cualquier persona que los quiera contratar. Las opciones son varias y es que cada vez hay más empresas o personas físicas interesadas en hacerse con un hueco extra para toda la información que tienen y desean compartir.

En este pequeño artículo queremos estructurar de forma ordenada, todas las opciones que tienes para compartir la información que quieres que vea el resto del mundo contando además, con que tendrás un relleno virtual en el que poner todo sin necesidad de unidades externas o demás dispositivos que debes transportar hasta dónde se encuentra el ordenador.

¿Qué tipo de almacenamiento es para mi?

La cantidad de modelos de almacenamiento en la nube ha provocado un aluvión de preguntas acerca de cuál es el tipo que mejor nos viene según el uso que hacemos de Internet. Como con todo, no es lo mismo que  hagas una carga de datos voluminosa de forma diaria escorts barcelona que casi no tengas info para compartir o guardar. A continuación, para que lo tengas más claro, te dejamos con los modelos más interesantes:

Público: Servicio en la nube que no necesita demasiado control administrativo. Con las medidas de seguridad justas, este modelo hace uso del mismo hardware para todos los usuarios así que todo aquel que se registre y con el que quieras compartir, podrá tener acceso a tus archivos. Google Drive, Dropbox o Box son algunos de los más conocidos.

Privado: Mucho más cerrado y con limitaciones, el sistema de almacenamiento privado es precisamente lo que su nombre indica. Por lo general hacemos uso de él. Por lo general se usa para medianas empresas o grupos grandes de trabajo. La información estará localizada únicamente en la red del organismo y el acceso a ella se hará desde un solo punto.

Híbridos: El sistema de almacenamiento híbrido es aquel que incluye detalles del perfil público y conjeturas del sistema privado. No se usa tanto como los demás por separado pero en ocasiones sí que viene bien. Los datos más importantes o de relevancia quedarían para en una red de acceso limitado mientras que aquellos más vanales estarían a disposición de una gran cantidad de usuarios en puntos distintos.

En los sistemas de almacenamiento como todo, es bueno escoger aquel que mejor te va según el trabajo que tengas o el uso de Internet que haces. Para las empresas la red privada está bastante bien porque se limita a esas personas que están en el proyecto mientras que a nivel usuario, un perfil público es de lo mejor que hay. ¿Has escogido ya la tuya?

Si pensamos en una nube la primera imagen que se nos venga a la cabeza puede que esa masa blanca que flota en el cielo y nos crea cierta sensación de paz pero actualmente el concepto ha cambiado un poco. El término sigue respondiendo a esto en lo que hemos pensado pero hay mucho más cuando se evoca de forma general.

Informáticamente hablando “la nube” ha cambiado nuestra forma de agregar contenidos o información y guardarlos para cuando nos haga falta. Atrás quedan todas esas medidas de almacenamiento físicas que ni siquiera sabíamos dónde ir metiendo para pasar supuestamente, a un entorno mucho mejor.

¿Para qué sirve la nube?

Todas las personas o empresas que tienen una posición en Internet comprenden bastante bien cuál es el mecanismo de la conocida nube y cómo ha ido evolucionando con el paso del tiempo. A modo de almacén, supone toda una ventaja para aquellos que disponemos de un gran volumen de datos y que queremos compartirlo con otros usuarios.

Para los que no lo tienen demasiado claro lo ideal es que pensemos en un almacén como espacio es decir, cualquier sitio porno físico dónde puedas meter cosas. En casa mismamente siempre hay una habitación que sirve como trastero o aquellos que no tienen para meter “chismes” contratan algún rincón en empresas que se dedican a esto con el fin de que podamos estar más espaciados en casa.

En Internet la nube es básicamente ese almacén que has comprado fuera del hogar pero dentro de la red. No importa el dispositivo desde el que te estés conectando porque siempre dispondrás de las claves de acceso para que tus archivos estén a tu alcance.

¿Cuáles son las ventajas del almacenamiento en la nube?

Muchas personas que no han probado esta utilidad, se preguntan si realmente merece la pena gastar dinero para contar con un espacio virtual. Dependiendo del tipo de uso que hagas de Internet y el rendimiento que tengas online, un espacio como almacén te será rentable o no.

Para las medianas o grandes empresas contar con este tipo de alternativas es fundamental puesto que la carga de datos y la salida de los mismos es bastante alta. Las personas físicas que quieren compartir mucho contenido con otros usuarios también le darán muy buena cancha.

La nube como almacén tiene muchas ventajas puesto que no te tienes que preocupar de unidades externas que se te olvidan en casa o en la oficina. Gracias a Internet siempre tendrás la información metida ahí y disponible para ti. ¿No te parece una idea genial?