Si pensamos en una nube la primera imagen que se nos venga a la cabeza puede que esa masa blanca que flota en el cielo y nos crea cierta sensación de paz pero actualmente el concepto ha cambiado un poco. El término sigue respondiendo a esto en lo que hemos pensado pero hay mucho más cuando se evoca de forma general.

Informáticamente hablando “la nube” ha cambiado nuestra forma de agregar contenidos o información y guardarlos para cuando nos haga falta. Atrás quedan todas esas medidas de almacenamiento físicas que ni siquiera sabíamos dónde ir metiendo para pasar supuestamente, a un entorno mucho mejor.

¿Para qué sirve la nube?

Todas las personas o empresas que tienen una posición en Internet comprenden bastante bien cuál es el mecanismo de la conocida nube y cómo ha ido evolucionando con el paso del tiempo. A modo de almacén, supone toda una ventaja para aquellos que disponemos de un gran volumen de datos y que queremos compartirlo con otros usuarios.

Para los que no lo tienen demasiado claro lo ideal es que pensemos en un almacén como espacio es decir, cualquier sitio físico dónde puedas meter cosas. En casa mismamente siempre hay una habitación que sirve como trastero o aquellos que no tienen para meter “chismes” contratan algún rincón en empresas que se dedican a esto con el fin de que podamos estar más espaciados en casa.

En Internet la nube es básicamente ese almacén que has comprado fuera del hogar pero dentro de la red. No importa el dispositivo desde el que te estés conectando porque siempre dispondrás de las claves de acceso para que tus archivos estén a tu alcance.

¿Cuáles son las ventajas del almacenamiento en la nube?

Muchas personas que no han probado esta utilidad, se preguntan si realmente merece la pena gastar dinero para contar con un espacio virtual. Dependiendo del tipo de uso que hagas de Internet y el rendimiento que tengas online, un espacio como almacén te será rentable o no.

Para las medianas o grandes empresas contar con este tipo de alternativas es fundamental puesto que la carga de datos y la salida de los mismos es bastante alta. Las personas físicas que quieren compartir mucho contenido con otros usuarios también le darán muy buena cancha.

La nube como almacén tiene muchas ventajas puesto que no te tienes que preocupar de unidades externas que se te olvidan en casa o en la oficina. Gracias a Internet siempre tendrás la información metida ahí y disponible para ti. ¿No te parece una idea genial?